La endometriosis es una enfermedad crónica en la que un tejido similar al endometrio —la capa que recubre el interior del útero— crece fuera de la cavidad uterina. Aunque suele afectar a los ovarios y otros órganos de la pelvis, en algunos casos puede comprometer el aparato digestivo, dando lugar a la denominada endometriosis intestinal.
El Dr. Diego Valli es especialista en esta patología, siendo miembro de la Unidad de Endometriosis en el hospital Austral.
Se estima que el compromiso intestinal está presente en aproximadamente entre el 5% y el 12% de las mujeres con endometriosis, siendo el recto y el colon sigmoides las localizaciones más frecuentes.
La profundidad de las lesiones puede variar, por lo que cada paciente presenta una evolución y un tratamiento diferente.
Dependen de la ubicación, el tamaño y la profundidad de las lesiones, además del grado de inflamación que generan.
Los más frecuentes incluyen:
En algunos casos, sangrado rectal coincidente con la menstruación.
Es importante destacar que muchas pacientes presentan síntomas digestivos durante años antes de recibir el diagnóstico correcto, ya que estas manifestaciones pueden confundirse con enfermedades funcionales del intestino, como el síndrome de intestino irritable.
No existe un único tratamiento válido para todas las pacientes. La elección depende de factores como: la intensidad de los síntomas, la extensión de la enfermedad, el compromiso intestinal, la edad, el deseo de embarazo y el impacto sobre la calidad de vida.
Las alternativas pueden incluir tratamiento hormonal para controlar la actividad de la enfermedad, manejo del dolor, seguimiento clínico o cirugía en pacientes seleccionadas. Pero cuando las lesiones afectan profundamente el intestino o generan síntomas importantes, puede indicarse tratamiento quirúrgico dentro de un equipo especializado.
Por este motivo, es importante cuando hablamos de endometriosis intestinal que su tratamiento contenga participación de distintas especialidades. Dependiendo de cada caso, pueden intervenir ginecólogos especialistas en endometriosis, coloproctólogos, especialistas en diagnóstico por imágenes, urólogos y otros profesionales.
Este abordaje multidisciplinario permite planificar la estrategia terapéutica más adecuada, minimizar riesgos y ofrecer una atención personalizada.
Se basa en tres pilares:
En las últimas décadas, la cirugía colorrectal ha experimentado una evolución constante gracias al desarrollo de técnicas mínimamente invasivas que buscan mejorar la recuperación de los pacientes sin comprometer la seguridad ni los resultados oncológicos o funcionales.
Dentro de estos avances se encuentra la técnica NOSE (Natural Orifice Specimen Extraction), una alternativa que, en pacientes cuidadosamente seleccionados, permite extraer la pieza quirúrgica a través de un orificio natural del cuerpo, evitando la necesidad de realizar una incisión abdominal adicional para retirarla.
Su desarrollo representa un paso más en la búsqueda de procedimientos cada vez menos invasivos y con una recuperación más confortable.
La técnica NOSE no reemplaza a la cirugía laparoscópica convencional ni está indicada en todos los casos. Su utilización depende de múltiples factores, como la patología a tratar, la localización y extensión de la lesión, las características anatómicas del paciente y la experiencia del equipo quirúrgico.
Puede considerarse en pacientes seleccionados con enfermedades benignas o malignas del colon y el recto que requieren una resección colorrectal, entre ellas el cáncer colorrectal, la enfermedad diverticular, algunas enfermedades inflamatorias intestinales y determinados casos de endometriosis intestinal, cuando el compromiso del intestino hace necesario un tratamiento quirúrgico.
La decisión de utilizar esta técnica siempre debe tomarse de manera individualizada, tras una evaluación integral del paciente y una planificación quirúrgica cuidadosa, con el objetivo de ofrecer la alternativa más segura y adecuada para cada situación clínica.
Cuando la indicación es adecuada y el procedimiento es realizado por equipos con experiencia, la técnica NOSE puede ofrecer distintos beneficios. Entre ellos:
La evidencia científica publicada durante los últimos años muestra que, en pacientes seleccionados, la cirugía NOSE ofrece resultados comparables a la cirugía laparoscópica convencional en términos de seguridad y eficacia.
Diversos estudios también han demostrado que puede contribuir a mejorar algunos aspectos del postoperatorio, sin comprometer los principios quirúrgicos fundamentales, especialmente en cirugía oncológica.
Por este motivo, hoy forma parte de las alternativas que pueden considerarse dentro de la cirugía colorrectal mínimamente invasiva.
La incorporación de nuevas técnicas quirúrgicas no responde únicamente al avance tecnológico, sino al compromiso permanente por mejorar la calidad de la atención. La cirugía NOSE es un ejemplo de cómo la innovación, la planificación y el trabajo en equipos especializados permiten ampliar las opciones terapéuticas disponibles para determinados pacientes, manteniendo siempre el foco en la seguridad y en los mejores resultados posibles.
Consultanos